El cribado neonatal del citomegalovirus congénito mejora de forma exponencial la detección de pérdida auditiva leve
Publicación editada 03/08/2026
La implantación del cribado universal en recién nacidos para el citomegalovirus congénito (CMV) en Minnesota, en Estados Unidos, ha servido para constatar que ha permitido una detección más temprana y una mayor identificación de casos de pérdida de audición leve en bebés. Las cifras son ilustrativas, pues con esta prueba se cuadruplica la detección de este tipo de hipoacusia. El citomegalovirus congénito es la infección viral más común en bebés y la primera causa no hereditaria de pérdida auditiva neurosensorial y de alteraciones en el neurodesarrollo infantil. De hecho, más del 55 de los niños que lo padecen, desarrollan hipoacusia después del periodo neonatal.
Herramienta clave de detección precoz de hipoacusia
Los resultados obtenidos con este cribado neonatal del citomegalovirus congénito en Minnesota abren la puerta a extender esa prueba a otros estados. Según Andrew J. Redmann, profesor adjunto del Departamento de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello de la Facultad de Medicina de la Universidad de Minnesota y del citado Hospital Infantil de Minnesota, "nuestra experiencia en Minnesota demuestra que la detección universal del citomegalovirus congénito mejora la capacidad para detectar la pérdida auditiva leve en etapas tempranas de la vida y tiene el potencial de mejorar la calidad de vida de los niños diagnosticados con esta enfermedad".
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