Acúfeno y perforación de tabique nasal.

Acúfeno y perforación de tabique nasal.

Hola Miguel, ampliando la respuesta a tu pregunta sobre el acúfeno y la perforación septal que tienes, debo decirte que, tras consultar más bibliografía, es posible que tu acúfeno esté en relación con tu perforación de tabique.
Aunque la perforación está en la nariz, la anatomía de las vías respiratorias superiores conecta estrechamente ambos órganos, lo que podría explicar este síntoma.
Y cual podría ser la causa de esta relación. El motivo principal por el cual la perforación nasal puede generar ruidos en el oído es la alteración de la presión y la ventilación del oído medio.
•    La disfunción de la trompa de Eustaquio: La trompa de Eustaquio es el canal que equilibra la presión entre la nariz y el oído medio. Una perforación como la que tienes altera el flujo de aire normal (flujo laminar), volviéndolo turbulento. Esto puede alterar la mucosa nasal profunda, generar mucosidad o costras y bloquear la apertura de la trompa.
•    Presión negativa en el oído: Al cerrarse u obstruirse la trompa de Eustaquio, el oído medio no se ventila adecuadamente. Esto genera un vacío o "presión negativa" que empuja el tímpano hacia adentro, provocando la sensación de oído tapado y facilitando la aparición del pitido o zumbido.
•    Aparición de acúfeno de tipo "silbido respiratorio": A veces, el aire al pasar por el agujero del tabique genera un silbido físico real en la nariz que se transmite por conducción ósea directamente al oído. El paciente lo percibe como un acúfeno constante, que puede empeorar al respirar fuerte.  Aunque, en realidad, es un somatosonido.
Para reducir o eliminar el acúfeno, el enfoque principal debe ser estabilizar el entorno nasal y restaurar la ventilación del oído. Será conveniente tomar ciertas medidas:
1. Medidas de cuidado nasal diario para aliviar la disfunción de la trompa.
•    Hidratación y lavados nasales: Realizar lavados diarios con suero fisiológico o agua marina para ablandar costras y desinflamar la zona. Es vital realizar los lavados de forma suave para no enviar presión bruscamente al oído.
•    Uso de pomadas lubricantes: Aplicar geles o pomadas nasales específicas (hidratantes o con vitamina A) recomendadas por el médico para evitar que los bordes de la perforación se sequen y sangren.
•    Humidificación ambiental: Usar un humidificador de aire frío en el dormitorio durante la noche reduce la sequedad y estabiliza el flujo de aire.

2. Opciones médicas y quirúrgicas

•    Botón septal de silicona: El otorrinolaringólogo puede colocar en la consulta una pequeña prótesis plástica o "botón" que tapa mecánicamente el agujero de 1 cm. Esto restablece el flujo de aire normal inmediatamente y suele aliviar la presión en el oído.
•    Cirugía de cierre (Septoplastia de reparación): Si las medidas anteriores no funcionan, un especialista puede realizar una microcirugía para cerrar la perforación utilizando colgajos de mucosa propia. Al reparar el tabique, la trompa de Eustaquio vuelve a funcionar y el acúfeno suele mejorar o desaparecer.

3. Manejo del acúfeno (Terapia sonora)

•    Mientras se soluciona el problema nasal, evita el silencio absoluto. Utiliza sonidos blancos (como el ruido de un ventilador o lluvia de fondo) para enmascarar el pitido y ayudar a que el cerebro se habitúe al ruido.

De todos modos, no dejes de acudir al especialista en ORL para que realice un estudio diagnóstico exhaustivo y descarte cualquier otro problema que pueda producir el ruido.