Los efectos del ruido en el futuro niño.

Los efectos del ruido en el futuro niño.

Silvia, que se acaba de enterar que está embarazada, me preguntó ayer en la consulta por los posibles efectos que el ruido puede tener en su bebé. Y es una preocupación interesante, y que merece una respuesta seria para evitar posibles daños al futuro bebé.

No todo el mundo sabe, o se plantea, que el feto, dentro del vientre materno, a pesar de que el líquido amniótico y los tejidos maternos actúan como un filtro, no está aislado acústicamente.
A partir de las semanas 24 a 26 de gestación, el sistema auditivo ya está funcionando y el feto comienza a reaccionar a los sonidos externos.
Y ¿cómo pueden afectar los sonidos externos al feto?:
Aunque el abdomen materno es excelente filtrando las frecuencias altas (sonidos agudos), cuando se trata de frecuencias bajas (sonidos graves) las vibraciones viajan a través del líquido amniótico con gran eficiencia. Se estima que el ruido se reduce entre 20 y 35 decibelios (dB) antes de llegar al oído del feto. Por tanto, si el ruido exterior es de 100 dB, por ejemplo en un concierto o en un lugar con maquinaria pesada, el feto sigue recibiendo unos 70-80 dB, lo cual es equivalente al ruido de una calle con mucho tráfico directamente en sus oídos en formación.
La exposición prolongada a ruidos intensos (superiores a 85-90 dB de forma constante) puede dañar las células ciliadas de la cóclea del feto. Existe una correlación estadística entre madres expuestas a ruidos industriales constantes y bebés con pérdida de audición en frecuencias altas al nacer.
Pero ademas también pueden existir otros efectos teratogénicos a nivel sistémico. El ruido no solo afecta a los oídos. Tiene un efecto sobre el estrés fisiológico para la madre que repercute directamente en el feto. El ruido activa el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal de la madre, liberando cortisol y catecolaminas (como la adrenalina). Estas hormonas pueden causar vasoconstricción en la placenta y una posible restricción del crecimiento intrauterino, con bajo peso al nacer y aumento del riesgo de parto prematuro.
Para proteger el desarrollo auditivo y general del feto, podemos sugerir las siguientes medidas:
    - En el entorno laboral: Evitar jornadas largas en ambientes que superen los 80 dB constantes.
    - En los distintos eventos de ocio: Evitar situarse cerca de altavoces en conciertos o eventos deportivos ruidosos.
    - En el hogar: Mantener un ambiente acústico relajado; la música a volumen moderado es beneficiosa para el vínculo materno-filial
Pero no nos asustemos, no se trata de vivir en silencio absoluto. Los sonidos cotidianos, la voz de la madre y la música suave son estímulos positivos para el feto. El riesgo real reside en el ruido crónico industrial o impactos sonoros súbitos y violentos.