Un "vértigo" muy frecuente.
Publicación editada 14/02/2026
El Mareo Postural Perceptivo Persistente (MPPP) es una de las causas más frecuentes de mareo crónico. Habitualmente son pacientes que acuden a nuestra consulta después de haber visitado a varios médicos especialistas sin lograr un diagnóstico claro de lo que les ocurre.
En muchas ocasiones el problema empezó con unos síntomas más graves, pero ahora, tras mucho tiempo, el problema no cede y están algo desesperados de que ningún profesional les dé solución y de que todas las pruebas que se han realizado salgan normales. Tanto resonancias o escáneres, como audiometrías, pruebas vestibulares, etc. arrojan un resultado de normalidad.
1. ¿Y qué es el mareo postural perceptivo persistente o MPPP (PPPD en inglés)?
Lo primero y principal es decir qué no es un problema del oído interno, sino un problema del procesamiento cerebral. El sistema del equilibrio de su cerebro, probablemente por un problema previo, ha quedado en un modo de hipervigilancia.
Suele aparecer tras un evento desencadenante, como una crisis de vértigo, o una crisis de ansiedad o incluso un problema de mareo o contractura cervical. Una vez que el problema inicial desaparece, el cerebro sigue actuando como si el peligro continuara, volviéndose hipersensible al movimiento.
Los síntomas clave son:
- Inestabilidad no vertiginosa: No siente que las cosas den vueltas, sino una sensación de flotación, pesadez o de caminar sobre nubes o espuma.
- Síntomas persistentes: Los síntomas están presentes la mayoría de los días durante más de 3 meses.
- Factores agravantes: El mareo empeora al estar de pie, al moverse o ante estímulos visuales complejos, como estar en aglomeraciones, supermercados, centros comerciales, eventos, tráfico, pantallas, etc.
2. ¿Y cómo lo diagnosticamos?
El diagnóstico es fundamentalmente clínico. No existe una prueba que pueda dar positivo para MPPP, por lo que nos basamos en los criterios internacionales que ha establecido la Sociedad Bárány:
- Historia clínica: El paciente describe mareo o inestabilidad persistente (más de 3 meses).
- Exclusión: Descartamos otras enfermedades activas mediante un examen otoneurológico completo (pruebas vestibulares, maniobras de provocación del vértigo, etc.).
- Patrón de comportamiento del paciente: Confirmamos que el mareo fluctúa según la postura y la carga visual que soporta el paciente en distintas situaciones.
- Es relativamente frecuente que el MPPP coexista con otras patologías, como la migraña vestibular o secuelas de una neuronitis vestibular previa.
3. Tratamiento: El Enfoque Multimodal
La buena noticia es que el cerebro tiene plasticidad o capacidad de readaptarse y podemos "recalibrarlo". El tratamiento suele combinar tres pilares:
- Rehabilitación Vestibular (Fisioterapia especializada).
Es el tratamiento estrella. No se trata de ejercicios de gimnasio comunes, sino de ejercicios de habituación. Exponemos al cerebro gradualmente a aquello que le marea para que aprenda que ese estímulo no es peligroso y deje de reaccionar con mareo.
- Tratamiento Farmacológico
A veces utilizamos fármacos que actúan sobre los neurotransmisores (antidepresivos, comúnmente ISRS o IRSN). No los usamos porque el paciente esté "deprimido" (aunque el mareo crónico agota a cualquiera), sino porque ayudan a bajar el volumen de la señal de alerta del cerebro, facilitando que la rehabilitación funcione.
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC)
Ayuda a reducir la hipervigilancia y la ansiedad asociada al mareo. Aprender a no "chequear" constantemente cómo está nuestro equilibrio es vital para romper el ciclo.
En resumen, una patología frecuente, que condiciona la calidad de los pacientes, pero que con un tratamiento adecuado se puede solucionar.
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