¿Qué puedo comer y que alimentos debo evitar para no perder audición?
Publicación editada 20/03/2026
Ayer Sofía, me comentó que estaba preocupada por su audición, y me preguntó qué podía cambiar de su alimentación para no perder audición. Realmente una pregunta interesante que voy a intentar responderte de manera concisa, pero lo más completa posible.
El oído interno es un órgano muy delicado, y sus células ciliadas o sensoriales del oído interno necesitan nutrientes específicos que las protejan del deterioro o envejecimiento.
Por un lado, es importante conocer los minerales esenciales para el oído:
- • Potasio: Regula el líquido en el oído interno, y eso es crucial para convertir el sonido en impulsos eléctricos. Alimentos ricos en potasio son: Plátanos, patatas, espinacas, melón.
- • Magnesio: Actúa protegiéndonos de los radicales libres generados por ruidos fuertes y mejora la circulación y oxigenación del oído. Alimentos como el chocolate negro, las pipas de calabaza, y las almendras son ricos en magnesio.
- • Zinc: Es fundamental para el sistema inmune y para prevenir infecciones de oído y podría mejorar los acúfenos o vitar su aparición. Son ricos en zinc alimentos como las legumbres tipo garbanzos y lentejas, la carne y algunos moluscos, como las ostras.
Por otro lado, los ácidos grasos Omega-3, que son vitales para fortalecer los vasos sanguíneos del sistema auditivo. Hay estudios publicados que sugieren que el consumo regular de pescado reduce el riesgo de pérdida auditiva relacionada con la edad. Alimentos ricos en Omega-3 son el salmón, las sardinas, las nueces y las semillas de chía.
También es importante el ácido Fólico o Vitamina B9, que ayuda a la regeneración celular y a mantener una buena circulación, algo crítico porque los capilares del oído son de los más pequeños del cuerpo. Entre los alimentos más ricos en ácido fólico están los espárragos, los huevos, las legumbres y los vegetales de hoja verde.
Además, es importante conocer lo que debemos evitar o moderar su consumo. En general, todo lo que es malo para tus arterias, suele ser malo para tu audición. Si el flujo de sangre disminuye, las células del oído sufren.
- • El exceso de sal, por el sodio que contiene: El sodio provoca retención de líquidos, lo cual puede aumentar la presión en el oído interno.
- • Los azúcares refinados: Los picos de insulina pueden dañar los delicados capilares auditivos.
- • Las grasas trans y saturadas en exceso: Obstruyen las arterias, dificultando que el oxígeno llegue a tus oídos. Evitar el exceso de carnes rojas y grasas animales.
- • La cafeína y el alcohol en exceso: Ambos pueden afectar el flujo sanguíneo y, en algunas personas, intensificar los zumbidos o acúfenos.
- • Por supuesto, el tabaco. Aunque no es un alimento, lo menciono por la importancia de evitar su consumo siempre.
Lógicamente, aunque los hábitos de comida pueden ayudarte a conservar tu audición, si sientes una pérdida repentina de audición o un pitido persistente, la recomendación es clara, acude al otorrino para una valoración, diagnóstico y tratamiento inmediato.
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