Protegerse de la sordera.

Cada vez toma más protagonismo el efecto del ruido sobre nuestra audición.
Vivimos en una sociedad ruidosa, y tanto en el ámbito laboral, como en el del ocio, la agresión del ruido sobre nuestros oídos es una verdadera epidemia actualmente.
Además de protegernos del ruido y de algunas sustancias químicas industriales, o de fármacos ototóxicos, podemos ayudar a esta protección con una alimentación adecuada que nos ayude a conservar sano nuestro oído
Tanto las verduras como las frutas son alimentos que por distintas razones protegen nuestro oído. Las verduras de hoja verde, que tienen vitamina A, las zanahorias, las frutas de hueso, ciruelas, melocotones y sus variedades, nectarinas, paraguayas, etc. que contienen zinc. Los frutos secos, ricos en vitamina E. O el chocolate y la leche y sus derivados, con alto contenido en magnesio.
En resumen, nuestra alimentación puede ayudarnos a mantener nuestra salud auditiva.