¿Por qué tengo este pitido?.

¿Por qué tengo este pitido?.

Hola Johnny, me preguntabas ayer por el pitido que te ha aparecido después de asistir a un concierto la noche anterior.
Entiendo perfectamente tu preocupación; despertar con un pitido en el oído después de un evento ruidoso puede ser muy angustiante.

Tengo que confirmarte que, en efecto, con casi total seguridad, el concierto es la causa, y lo que estás experimentando se conoce médicamente como acúfeno, y en tu caso lo normal es que sea el resultado de un "trauma acústico leve" o una "fatiga auditiva".

En el interior de tu oído interno (la cóclea) hay miles de células microscópicas llamadas células ciliadas, que tienen unos pelillos diminutos. Cuando el sonido entra, crea ondas que hacen que estos pelillos se doblen, transformando este movimiento en señales eléctricas que van al cerebro.

El volumen extremo de un concierto actúa como una auténtica tormenta sobre las células ciliadas y hace que sus cilios o pelillos se muevan demasiado, y se fatiguen o se dañen temporalmente.

Al estar irritadas, estas células empiezan a enviar señales eléctricas aleatorias al cerebro, incluso cuando hay silencio. Tu cerebro interpreta esa "fuga eléctrica" como un pitido continuo. Es decir, tienes un acúfeno. Oyes un ruido que, en realidad, no existe.

En la gran mayoría de los casos tras un solo concierto, este pitido es lo que llamamos un cambio temporal del umbral auditivo. Las células suelen recuperarse y el pitido debería desaparecer. Sin embargo, debes actuar con precaución:

- Procura mantener un reposo auditivo absoluto: Durante los próximos días, evita a toda costa ruidos fuertes. No uses auriculares, no escuches música alta y aléjate de entornos ruidosos. Dale a tus oídos un entorno tranquilo para desinflamarse.

- Si el pitido es muy invasivo en el silencio de la noche y te genera ansiedad, pon un ruido blanco muy suave de fondo (como el sonido de un ventilador, lluvia o un podcast a volumen mínimo) para distraer a tu cerebro.

- Evita estimulantes: Reduce el consumo de cafeína, alcohol y nicotina, ya que pueden alterar el sistema nervioso, haciendo que el pitido se perciba más fuerte.

- Si el pitido no desaparece en unas horas, sobre todo si además tienes pérdida de audición repentina o mareos, vértigo o dolor, debes acudir a Urgencias o a un Otorrinolaringólogo de inmediato. El tiempo es oro si hay un daño mayor que requiera tratamiento.

Y para proteger tu audición en el futuro debes seguir una serie de recomendaciones. Ese pitido es el sistema de alarma de tu cuerpo diciéndote: "Esto ha sido demasiado, si lo repites, el daño será permanente". Para evitar perder audición o desarrollar un acúfeno crónico, procura adoptar estas medidas:

- Usa tapones de alta fidelidad (tapones para músicos): Son el mejor aliado para ir a conciertos. A diferencia de los tapones de espuma (que ahogan y distorsionan el sonido), los de alta fidelidad tienen filtros acústicos que reducen los decibelios de manera uniforme. Escucharás la música perfecta, pero a un volumen seguro.

- Aléjate de los altavoces: La regla básica de la física acústica es que la intensidad del sonido cae drásticamente a medida que te alejas de la fuente. Nunca te coloques justo delante de las torres de sonido.

- Dale descansos a tus oídos: Si estás en un festival o en una discoteca, sal a una zona tranquila durante 10-15 minutos cada hora. Esto permite que las células ciliadas se recuperen antes de llegar al punto de daño.

- Aplica la regla 60/60 con tus auriculares: En tu día a día, no escuches música a más del 60% del volumen máximo, y no lo hagas durante más de 60 minutos seguidos sin un descanso.

Espero que tu pitido empiece a remitir muy pronto y sea solo un aviso de que con un cambio de hábitos puedes proteger tu audición.