Los ruidos que más molestan.
Publicación editada 11/01/2026
Vivir en una ciudad implica convivir con un ambiente ruidoso constante, pero no todos los sonidos nos afectan de la misma manera.
Podemos decir que hay varios aspectos que pueden hacer que un ruido nos moleste más o menos.
El impacto de un ruido depende de varios factores, de su volumen en decibelios, su frecuencia en Hervíos, los agudos suelen ser más irritantes, y su impredictibilidad, molestan más los sonidos inesperados. Además hay que añadir otros factores, como el horario en que se producen, molestan más los ruidos nocturnos, o la actividad que estás realizando, como si estas intentando descansar, o estudiar, etc.
Los ruidos que, según estudios de urbanismo y salud pública, suelen generar más molestias y estrés son:
1. El tráfico rodado (El líder indiscutible)
Es la principal fuente de contaminación acústica en casi todas las ciudades del mundo.
- Motores y escapes: Especialmente las motocicletas con silenciadores modificados.
- Frenazos y acelerones: Generan picos de ruido que sobresaltan el sistema nervioso.
- Rodadura: El contacto de los neumáticos con el asfalto a altas velocidades crea un zumbido constante.
2. Obras y construcción
Lo que los hace tan molestos es su naturaleza percusiva e irregular.
- Martillos neumáticos: Emiten vibraciones que se sienten físicamente.
- Maquinaria pesada: El pitido de retroceso de los camiones está diseñado específicamente para ser imposible de ignorar por el cerebro humano.
3. Servicios municipales y recolección
Suelen ocurrir en horarios de descanso (noche o madrugada).
- Camiones de basura: El sonido de la prensa hidráulica y el choque de los contenedores de vidrio son de los ruidos más disruptivos para el sueño.
- Sirenas de emergencia: Ambulancias y policía usan frecuencias que el oído humano no puede filtrar.
4. Ocio y turismo
Este tipo de ruido afecta especialmente a los centros históricos.
- Terrazas y aglomeraciones: El "murmullo" de mucha gente hablando a la vez suele elevarse hasta convertirse en gritos (efecto Lombard).
- Música de locales: Especialmente las frecuencias graves, que atraviesan paredes y ventanas con facilidad.
5. Vecindad y mascotas
Son ruidos que generan fricción social porque se perciben como "evitables".
- Taconeo y arrastre de muebles: Ruidos de impacto que se transmiten por la estructura del edificio.
- Ladridos constantes: El ladrido de un perro tiene una frecuencia a la que somos biológicamente sensibles.
Y, ¿Por qué nos molesta tanto el ruido?
El cuerpo humano no se "acostumbra" al ruido; simplemente deja de ser consciente de él mientras el sistema nervioso sigue reaccionando. La exposición constante puede provocar:
- Aumento de cortisol (la hormona del estrés).
- Fragmentación del sueño, incluso si no te despiertas del todo.
- Dificultad de concentración y mayor irritabilidad.
Como curiosidad, parece ser que el ruido de los aviones es el que más molestia subjetiva produce por unidad de decibelio, debido a que interrumpe la comunicación verbal de forma total durante unos segundos.
En cuanto a los ruidos domésticos. Parece que molestan mucho, sobre todo si son nocturnos, pero no solo molestan, sino que a menudo resultan más estresantes que el ruido del tráfico. Esto se debe a un factor psicológico: el tráfico es un ruido "anónimo", mientras que el ruido del vecino tiene un "nombre y apellido", lo que genera una sensación de invasión de la privacidad o falta de respeto.
Cuando estos ruidos ocurren de noche, el impacto se multiplica exponencialmente.
¿Y, por qué los ruidos nocturnos son tan dañinos?
- Por la noche, el ruido ambiental de la ciudad (el "ruido de fondo") cae drásticamente. Esto provoca que cualquier sonido doméstico destaque mucho más.
- El efecto "pico": Un objeto que cae al suelo o un portazo pueden pasar desapercibidos de día, pero de noche generan un sobresalto que activa la respuesta de "lucha o huida" del cerebro.
- Los microdespertares: Aunque no se despierte por completo, el cerebro registra el ruido y fragmenta el sueño, impidiendo que llegue a las fases de sueño profundo (fase REM). Esto causa fatiga, irritabilidad y falta de concentración al día siguiente.
- Las vibraciones: Los ruidos de impacto (taconeo, arrastre de muebles) viajan por la estructura del edificio. El oído puede que no los oiga tan fuerte, pero el cuerpo siente la vibración, lo cual es muy difícil de bloquear incluso con tapones.
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