Evitemos el trauma acústico.

Evitemos el trauma acústico.

Vivimos en una sociedad ruidosa. El trauma acústico es un problema muy frecuente. Cada vez afecta a más personas, y cada vez más jóvenes. 

Por ello es importante adoptar algunos hábitos y seguir algunos consejos para evitar el trauma acústico y sus consecuencias:

1. Utilice protección auditiva: Si estás expuesto a ruidos fuertes, como en conciertos, obras de construcción o entornos industriales, utiliza tapones o auriculares con cancelación de ruido.

2. Controle el volumen de sus dispositivos de audición a un nivel seguro. Una buena regla es no superar el 60% del volumen máximo y limitar el tiempo de escucha a no más de 60 minutos seguidos, la regla del 60-60.

3. Haga descansos si está en un ambiente ruidoso, haga pausas regulares para ayudar a reducir la fatiga auditiva.

4. Evite la exposición prolongada al ruido: Limite el tiempo que pasa en lugares con ruidos fuertes. Cuanto más tiempo esté expuesto, mayor será el riesgo de daño auditivo.

5. Hágase revisiones auditivas regulares: Visite a un especialista en audición para chequeos periódicos. Esto le ayudará a detectar cualquier problema a tiempo.

6. Piensa en la presencia de los ruidos cotidianos: Algunos ruidos comunes, como aspiradoras, taladros o música alta, pueden ser perjudiciales. Intente reducir la exposición a estos sonidos.

7. Obtenga información sobre el ruido y sus efectos en la salud auditiva. Conocer los riesgos puede ayudarle a tomar decisiones más informadas.

8. Cree un ambiente tranquilo en casa, reduzca el ruido innecesario y cree un espacio donde pueda relajarse sin ruidos molestos.

Siguiendo estos consejos, puede proteger su audición y evitar las consecuencias del trauma acústico.