Dolor de oídos tras el baño.

Dolor de oídos tras el baño.

Hola Sandra, me preguntabas que porqué “Cuando me baño en la piscina o en el mar tengo dolor en los oídos, normalmente en los dos, y casi siempre se me suele pasar en un rato. He pensado en utilizar moldes”. Por completar la respuesta a tu pregunta, voy a explicarte porqué te puede pasar y que puedes hacer para evitarlo.
Lo primero y principal es saber que no tienes los tímpanos perforados. Una visita al médico te sacará de dudas. Y si el médico no ve ninguna contraindicación para que te bañes, vamos a ver que puede estar ocurriendo y que puedes hacer para evitarlo.

Cuando te sumerges, el agua entra en tus oídos, en el conducto, y puede romper la capa grasa protectora de cera natural. Esto puede provocar varias reacciones comunes:
    •Hinchazón del cerumen: Si tienes algo de cera acumulada, o un tapón de cera, el agua hace que esta se esponje y presione las paredes del canal, generando dolor inmediato. Al evaporarse o drenarse el agua, la presión cede y por eso el dolor se te pasa al rato. 
    •Atrapamiento de humedad: El agua que queda estancada en el conducto altera el pH de la piel del conducto auditivo. Esto la vuelve propensa a inflamarse e infectarse por bacterias u hongos presentes en las piscinas o el mar. 
    •Cambios de presión o temperatura: El contacto directo con agua más fría o la presión al sumergirte también puede provocar irritación de los nervios responsables de la sensibilidad del conducto auditivo.

Para proteger tus oídos y prevenir que este dolor pasajero se transforme en una infección que requiera antibióticos, puedes adoptar los siguientes hábitos: 
1. Usa protección antes de entrar al agua
    •Tapones impermeables para natación: Utiliza tapones de silicona blanda o moldes a medida para evitar físicamente la entrada de agua.
    •Gorro de baño o cintas-bandas de neopreno para natación: Colócalos cubriendo bien las orejas para añadir una barrera extra de protección.
2. Seca tus oídos meticulosamente al salir
    •La manera más simple es por gravedad y oscilación: Inclina la cabeza hacia los lados y tira suavemente del lóbulo de la oreja en varias direcciones para ayudar a que el agua salga sola. 
    •Uso de toalla: Limpia y seca únicamente la parte externa de la oreja sin presionar hacia dentro.
    •Secador de pelo: Si sientes agua atrapada, usa un secador a la temperatura más baja y velocidad mínima, manteniéndolo a unos 30 centímetros de distancia de tu oreja para evaporar la humedad. Siempre con temperatura que no pueda producir incomodidad o quemadura.
3. Cuidados y precauciones adicionales
    •Evita el uso de bastoncillos: No introduzcas bastoncillos de algodón ni ningún objeto en el oído. Solo consiguen empujar la cera hacia el fondo, arañar la piel y empeorar el problema.
    •Gotas o spray de secado: Si tu médico confirma que no tienes el tímpano perforado, puedes consultar con tu farmacéutico el uso de gotas óticas o spray específicos para secar el agua sobrante tras el baño. 

Y, por supuesto, si en alguna ocasión el dolor no desaparece en unas horas, se vuelve más intenso al tocarte la oreja, o notas picazón y secreción de líquido, acude a un médico o especialista en otorrinolaringología para que revise el estado de tus oídos.