Aire acondicionado y oídos.
Publicación editada 08/07/2026
Hola Zacarías, vamos a intentar explicar porqué puedes tener esas molestias, y que podemos hacer para resolverlas.
Es muy común que la gente tenga molestias en las vías respiratorias altas, la garganta, las fosas nasales, la trompa de Eustaquio, etc.; el problema real está en el ambiente que genera el aparato dentro de tu casa y cómo reacciona tu anatomía a él.
Pero, ¿Por qué te duelen los oídos y se te taponan con el aire?. El culpable principal no suele ser el frío en sí, sino dos factores críticos del aire acondicionado: la sequedad extrema y los cambios de presión por temperatura.
La sequedad produce irritación de las vías respiratorias e incluso, inflamación de la Trompa de Eustaquio.
El aire acondicionado funciona absorbiendo la humedad de la habitación (por eso el desagüe de la unidad exterior gotea agua constantemente). Al respirar ese aire tan seco, las mucosas de tu nariz y garganta se resecan. La Trompa de Eustaquio (el conducto que une tu garganta con el oído medio) se inflama y se obstruye. Al taparse, el oído medio no puede regular la presión interna, provocando esa sensación de taponamiento y dolor.
Además puede haber una reacción de contracción muscular por frío directo: Si el flujo de aire frío te da directamente en la cara o el cuello, puede causar una contracción refleja de los músculos de la zona y del propio tímpano, lo que genera dolor agudo (otalgia refleja). También puede empeorarse por la presencia de filtros sucios contaminados por microorganismos: Si los filtros de tu aire acondicionado tienen polvo acumulado, el aparato estará recirculando ácaros, bacterias o esporas de hongos. Esto puede provocar una pequeña reacción alérgica o rinitis que inflama la vía respiratoria y bloquea el oído.
Y qué puedes hacer para evitarlo?: Podemos solucionar esto atacando el problema desde el lado del aparato y desde el cuidado de tu cuerpo.
- - Medidas en el Aire Acondicionado:
- Evita el flujo directo: Mueve las lamas (deflectores) del split hacia el techo o hacia una zona donde el chorro de aire jamás te golpee directamente en la cabeza.
- Modera la temperatura: No busques un frío polar. Mantén el termostato entre 24 °C y 26 °C. El diferencial con la temperatura exterior no debería ser mayor a 8 °C para evitar choques térmicos en tus mucosas.
- ¡Limpia los filtros ya!: Abre la tapa de la unidad interior, saca los filtros de malla plástica, lávalos con agua templada y una gota de jabón neutro, déjalos secar a la sombra y vuelve a ponerlos. Hazlo una vez al mes durante el verano.
- - Medidas de cuidado personal:
- Mantente hidratado: Bebe agua con frecuencia. Al mantener tus mucosas hidratadas, la Trompa de Eustaquio sufrirá mucho menos la sequedad del ambiente.
- Usa agua de mar o suero fisiológico: Si notas la nariz seca al encender el aire, hazte un lavado nasal con spray de agua de mar. Esto desinflama la vía y ayuda a que el oído "ventile" y se destape.
Y si los síntomas persisten.Si tras limpiar los filtros, desviar el aire y mantenerte hidratado sigues sintiendo dolor, pide cita con el especialista (ORL). Podrías tener una predisposición anatómica (una Trompa de Eustaquio algo más estrecha de lo normal) o un tapón de cerumen previo que, al resecarse o expandirse con el cambio de ambiente, se ha compactado y te está provocando el dolor.
Pero si además del taponamiento notas pérdida de audición persistente, o te supura el oído, o tienes mareos o vértigo o el dolor es intenso acude sin demora.
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