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Hola Sonia, tu pregunta sobre latidos en el oído precisa una respuesta detallada, demasiado para el tiempo de una consulta presencial. Es preferible meditar bien las posibilidades y enumerártelas aquí. Que tengas los latidos de forma esporádica, o que a veces sean en los dos oídos pueden hacernos pensar en distintas posibilidades.

En principio, decirte que la sensación que cuentas se conoce como acúfeno pulsátil, diferente de otros acúfenos, porque el sonido que escuchas parece tener el ritmo de los latidos de tu corazón.

En general, el acúfeno pulsátil ocurre porque, por alguna razón, estás escuchando el flujo de la sangre al pasar por los vasos sanguíneos (arterias o venas) que están muy cerca de tus oídos. Las causas más frecuentes por las que se producen son:

•    Problemas circulatorios generales: Problemas como la presión arterial alta o hipertensión, el estrés o la anemia hacen que la sangre pase cerca del oído interno con más fuerza o rapidez, volviéndose audible.]
•    Alteraciones en los vasos sanguíneos locales: Pequeños estrechamientos, curvas o irregularidades en las arterias (como la carótida) o venas cercanas al oído. Al pasar por ahí, la sangre produce un sonido que puedes interpretar como latido.
•    Problemas en el oído: La acumulación de líquido detrás del tímpano, las infecciones o los tapones de cera compactada, pueden amplificar los sonidos internos de tu cuerpo. 
•    Problemas musculares o de la mandíbula: La tensión por bruxismo (apretar los dientes) o problemas cervicales a veces comprimen la zona y generan este estímulo.

Puede ser habitual que alguna vez oigamos nuestros propios latidos en los oídos, pero de manera esporádica y no molesta. Pero, dado que estás teniendo el problema que te preocupa en un oído, el derecho, y que se está prolongando, mis consejos son:

1.    Solicita una cita con el médico: El especialista indicado es el otorrinolaringólogo. Él revisará tu oído y, si es necesario, solicitará pruebas auditivas y de imagen (como una ecografía Doppler, una resonancia o una tomografía) para ver tus oídos y tus vasos sanguíneos por dentro.
2.    Revisa tu presión arterial: En tu médico de cabecera o en una farmacia o usa un aparato en casa para medir tu tensión. Anota los resultados para llevárselos al médico, ya que la tensión alta es una causa muy común.
3.    Evita el silencio absoluto en la noche: Si el latido te molesta para dormir, usa un ventilador, música suave o un extractor de ruido blanco. El silencio total hace que tu cerebro se enfoque más en el sonido del latido.
4.    Reduce los estimulantes: Intenta bajar el consumo de cafeína, tabaco y alcohol, ya que pueden alterar tu flujo sanguíneo y empeorar la intensidad del latido.
De todas formas, si además del latido aparecen mareos fuertes, pérdida repentina de la audición, dolores de cabeza muy intensos o problemas en la vista, busca atención médica de inmediato.